domingo, 26 de marzo de 2017

DIFERENCIA ENTRE "EL MIEDO" Y "LA FOBIA INFANTIL"


El miedo inicialmente en los niños les ayudará a evitar situaciones desconocidas y peligrosas

El miedo forma parte de una de las emociones básicas del ser humano, la cual sirve de protección y previene de situaciones peligrosas. Éste forma parte del desarrollo y va evolucionando y estabilizandose con el paso del tiempo y las vivencias del niño, pero además de esta evolución natural, también pueden surgir de forma irracional y dañina las distintas clases de fobias.


¿PARA QUÉ NOS SIRVE EL MIEDO?

Gracias al miedo podemos prevenir numerosos accidentes e imprudencias

Gracias al miedo nos ayuda a evitar muchos riesgos innecesarios para nuestro bienestar. Durante la infancia son más intensos y variados, ya que la inexperiencia infantil le hace sentir más temor ante los numerosos estímulos que se encuentra en la vida diaria.

Los miedos comienzan a desarrollarse a los pocos meses de vida, siendo el primero de ellos el miedo a su separación de los padres que lo cuidan, dado que se siente indefenso y vulnerable. Este es un claro ejemplo de supervivencia, ya que el estar cerca de un adulto le asegura protección. 

Son muy variados los distintos miedos infantiles como por ejemplo a la oscuridad, los ruidos, a animales,... éstos son miedos naturales en el 
niño que irán desapareciendo a medida que sus experiencias se 
vayan ampliando.

¿QUE SUCEDE SI LOS MIEDOS NO SE SUPERAN?

Cuando el miedo se produce de forma desproporcionada y desconecta al niño de actividades que le gustaban por temor puede resultar un transtorno fóbico

Existen casos en los que estos miedos no se llegan a superar positivamente e incluso se intensifican de manera irracional, produciendo una generalización, como por ejemplo empezar a tener miedo a la oscuridad y generalizarlo a distintos escenarios como no ir al cine ,quedarse solo en casa, o a sitios con poca luz,… 

Es en el preciso momento en que el miedo se apodera de las acciones cotidianas incapacitando cada vez más el poder llevar una vida normal cuando podemos decir que aparecen las distintas fobias infantiles.

Los miedos suelen ser más comunes en niñas que en niños, sobre todo a medida que se hacen mayores. Esto es debido normalmente a que a los chicos suelen ser educados a que no manifiesten sus sentimientos de ansiedad o de miedo públicamente.

En general los miedos infantiles constituyen una fase pasajera, pero pueden intensificarse/generalizare, incapacitando la vida cotidiana del niño limitando sus posibilidades como indicamos anteriormente. 


SITUACIONES QUE FAVORECEN LA APARICIÓN DE FÓBIAS INFANTILES


1. Cuando la personalidad del niño presenta un temperamento ansioso y sensible. 

2. La herencia genética es fundamental ya que los padres tienen miedos similares y se los transmiten al niño. 

3. Si se le refuerzan esos miedos como por ejemplo si el niño tiene miedo a la oscuridad y se le castiga en un “cuarto oscuro”. 

4. En la familia han sucedido acontecimientos estresantes como muerte de algún familiar, separación de los padres, cambios de hogar,...

5. Después de vivir en primera persona un acontecimiento real como la mordedura de un perro, quedar atrapado en un ascensor mucho tiempo,… 

6. Cuando se ríen y se mofan de sus miedo y no hacen nada para ayudar al niño a superarlos. 

7. Cuando se exagera y se le dá demasiada importancia al miedo, exagerando la circunstancia que al niño le da miedo. 

8. Cuando el temor y el miedo del niño se evita a toda costa, sin hacer que lo vaya experimentando poco a poco y vea que no es para tanto. 

9. Si se permite que un miedo persista, podría convertirse en algo terrorífico y abrumador; es decir, en una FOBIA.



CONCLUSIÓN

Generalmente el miedo es una experiencia necesaria y adaptativa, ya que nos avisa de un peligro inminente al hay que enfrentarse o, en la mayoría de ocasiones, evitar o huir de él ( ej. Oler a humo y activarnos para salir corriendo) Este, nos va a prevenir de un peligro real y nos prepara para actuar en consecuencia con la situación. 

Cuando se trata de una fobia, esto es algo totalmente imaginativo y el pensamiento juega a nuestra contra ya que todo está en la forma que analizamos una situación cotidiana en algo catastrofico. El niño presiente un peligro que en realidad no existe o es desproporcionado, aunque lo experimenta como si fuera real y no puede evitar sentirlo, por más que comprenda la irracionalidad de su comportamiento. Este temor viene acompañado de un estado de ansiedad intenso. 


En la FOBIA aparece un miedo intenso a algo a lo que la mayoría de los niños no le tienen miedo, pues no supone una amenaza real o con poca probabilidad de que ocurriera todo lo que se imagina. 


BIBLIOGRAFÍA

FERRERÓN TOR, Ma LUISA (2008). Tengo miedo: las claves para afrontar con éxito los miedos infantiles”. Editorial planeta. Barcelona.
JOHN PEARCE (1998). Ansiedades y miedos. Edición en castellano (1995) Ediciones Paidós Ibérica. 



Nota: Toda información incluida en este artículo tiene propósitos psico-educacionales solamente. Si necesitas más información o tienes cualquier duda, puedes ponerte en contacto conmigo mediante el correo del blog.



AUTORA

María José Espinosa 
Psicóloga. COL-MU3653. Especialista Psicología de la Salud y Ciencias del comportamiento.



Dirección y teléfono de consulta 

 Av.Juan de Borbón 57, 5ºB
 30007 (Murcia)
 tlf. 626479585 




domingo, 19 de marzo de 2017

SEÑALES DE ALERTA EN LA DEPRESION INFANTIL



Puede tener un comienzo súbito o gradual, y estar al mismo tiempo que otros transtornos como la ansiedad

La prevalencia de la depresión infantil es similar a la de la depresión adulta. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud estima que un 3% de la población infantil sufre depresión, que representa entre el 10 y el 15% de las consultas de psiquiatría infantil según diferentes autores. Su falta de madurez los hace más vulnerables, y no siempre saben describir lo que sienten.
Los niños pueden comunicar o mostrar sentimientos de infelicidad, tristeza, desaliento, irritabilidad, etc, pero en la mayoría de ocasiones se recuperará rápidamente. Sin embargo, un pequeño porcentaje de ellos cursará con síntomas depresivos durante su infancia y/o adolescencia.

El comienzo de la depresión puede ser súbito o gradual, por corto o largo plazo, no tiene un comienzo claramente definido en la mayoría de ocasiones. Reconocer y diagnosticar la depresión en los niños puede ser difícil debido a que la depresión puede estar presente al mismo tiempo que otros trastornos, como la ansiedad y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Las características de la depresión varían en relación con la edad y el nivel de desarrollo del niño. Por ejemplo, quejas sobre molestias físicas, agitación, ansiedad y temores se ven más a menudo en niños más pequeños. Los adolescentes, al contrario, son normalmente más agresivos y tienden a  exhibir una conducta antisocial e inclinada a las peleas y continuas discusiones sin fin, mostrando mucha inquietud e irritabilidad.

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo padece de depresión? 

Muchos de los síntomas que vamos a enumerar son también síntomas de otros problemas o trastornos. Por ejemplo, el cansancio puede ser causado simplemente por falta de sueño. Debemos tener presente que ninguno de estos síntomas ,aislados o en grupo, son solamente de depresión. 
Son síntomas similares que hacen dificil su diagnostico, por ello ante varios de estos se debe acudir al especialista


Condición/ Síntomas que observamos en el niño

Ansiedad: Agitación, síntomas físicos

Trastornos en la conducta: Problemas de conducta o disciplina (“comportamiento 
para llamar la atención”).

Trastorno por déficit de atención: Dificultad de concentración, rendimiento académico bajo , autoestima baja.

Problemas/trastornos de aprendizaje: Rendimiento académico bajo, dificultad para 
concentrarse, autoestima baja.

Fobia a la escuela: Quejas de molestias físicas, agitación, rendimiento académico bajo.

Falta de destrezas sociales: Aislamiento social, mala conducta, problemas de disciplina.

Enfermedades físicas: Quejas de molestias físicas, cambio en el apetito.

Trastornos en hábitos alimenticios: Subida o bajada de peso corporal, falta de ganancia de peso/crecimiento adecuado, cambios en el apetito, autoestima baja.

Estas son algunos de los patrones de comportamiento que pueden ser un llamado de alerta para padres, que no pueden estar viendo como su hijo sufre de depresión debido a alguna causa.
Una de las cosas que más llama la atención es el hecho de que dejar de hacer o no se sienten satisfechos en actividades que antes eran sus favoritas.
Otro factor pero más extremo, es el hecho de que empieza a hablar o a tener pensamientos acerca de autolesionarse o en el peor de los casos de querer morir. 

Ante la duda lo mejor será acudir al especialista de salud mental para que nos pueda asesorar y valorar el estado en que se encuentra el niño y actuar en consecuencia.



BIBLIOGRAFÍA

Traducido y adaptado de A. Canter and S. Carroll (Eds.), Helping Children at Home and School:Handouts From Your School Psychologist (Bethesda, Md.: National Association of School Psychologists,1998), pp. 237–240.

2001 National Association of School Psychologists, 4340 East West Highway, Suite 402, Bethesda, Md. 20814 — 301-657-0270

D.H. Saklofske, Ph.D., Universidad de Saskatchewan, H.L. Janzen, Ph.D., Universidad de Alberta,
D.K. Hildebrand, Ph.D., Universidad de Saskatchewan y Laura Kaufmann, NCSP, Coppell, TX.

Saklofske, D.H.. National Association of School Psychologists. 2001.



Nota: Toda información incluida en este artículo tiene propósitos psico-educacionales solamente. Si necesitas más información o tienes cualquier duda, puedes ponerte en contacto conmigo mediante el correo del blog.



AUTORA

María José Espinosa 
Psicóloga. COL-MU3653. Especialista Psicología de la Salud y Ciencias del comportamiento.




Dirección y teléfono de consulta 

 Av.Juan de Borbón 57, 5ºB
 30007 (Murcia)
 tlf. 626479585 









domingo, 12 de marzo de 2017

COMO AYUDAR AL NIÑO A SUPERAR EL MIEDO A LOS EXAMENES


Podemos ayudar y orientar al niño en estos momentos que forman parte de su educación

La ansiedad ante los exámenes consiste en una serie de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos presentan ante estos. El miedo a los exámenes no es un miedo irracional, ya que avisa de un peligro al que debemos estar preparados para superar.
Pero como ocurre la mayoría de las veces con la ansiedad es cuando produce niveles muy elevados de malestar y altera seriamente la vida del niño en muchas facetas.

Hay varias razones comunes para experimentar ansiedad al tomar un examen,
a veces es debido a la poca preparación, o pocas habilidades que se tienen. En otras ocasiones se debe a una experiencia negativa, una actitud negativa acerca de la escuela, bajo nivel de confianza en sí mismo, o también, es posible una combinación de todas estas razones.
Desde el modelo de Lazarus y Folkman (1984) no son las situaciones en sí las que provocan una reacción emocional, sino la interpretación que realiza el sujeto de tales emociones.


5 CONSEJOS PARA SUPERAR EL MIEDO ANTE EL EXAMEN

1.Aprender a respirar pausadamente (el globo)
Debemos explicar al niño que cuando se encuentra muy nervioso, de forma automática solemos respirar de forma rápida y entrecortada (respiraciones cortitas y superficiales ya que no llegan al abdomen) y eso acelera todo el organismo. Así que hay que parar y dedicar un rato a respirar bien, con tranquilidad. Inspirar y expirar muy despacito, como si quisiera llenar un globo que tiend en el abdomen y soltar el aire muy lentamente. 

2.Planificar por anticipado el examen y los estudios (gestión del tiempo)
Es muy facil que la ansiedad y el nerviosismo le puedan afectar mucho cuando piensa que no se ha preparado bien la materia y  los remordimientos del tiempo perdido aparecen todos a la vez en ese mismo instante del examen . Así que la regla de oro en estos casos es enseñarle a ser consecuente con sus actos y que si no quiere sentirse abrumado de forma descontrolada es mejor organizarse y rendir poco a poco sin esperar milagros de última hora. Cuanto más hayamos estudiado antes de un examen, menos estresados iremos a la prueba.


Planificar y una actitud positiva de sí mismo le llevará a obtener excelentes resultados

3.El deporte, nuestro gran aliado (liberar ansiedad y aumentar relajación) Se ha comprobado que el ejercicio físico favorece la relajación de la mente y del cuerpo, por lo que aunque se disponga de poco tiempo, hay que tratar  de incentivar al niño q realizar algun depor te que le llame la atención , ya que este mejora las capacidades cognitivas y reduce la tensión emocional de los examenes.

4. Lo que piensas es lo que eres: ser positivo (actitud ante los acontecimientos)
La mente puede ser nuestra más potente aliada o por el contrario la peor de nuestras pesadillas, todo está en el control que decidas tener sobre los pesamientos. Es muy recomendable que desde pequeñitos enseñemos esto a los niños ya que repetirse hasta la saciedad mensajes como “no lo conseguiré”, “suspenderé”, no lo ayudará. Nuestra mente al final acaba creyéndose esos mensajes negativos y… se los seguirá al pie de la letra. Hay que intentar enseñarle al pequeño que en lugar de estos mensajes se repita mensajes positivos: “He estudiado –si se ha estudiado, claro– y por tanto aprobaré”, “me va a ir bien”, “lo haré lo mejor que sepa”. 

5.El Mindfulness mejora la capacidad cognitiva y concentración (técnicas que ayudan)

 Es una técnica que está dando muy buenos resultados en niños que tienen problemas de a tención. Numerosas investigaciones están poniendo de manifiesto que la práctica de Mindfulness activa zonas cerebrales que están implicadas en la planificación, en la memoria, en la concentración y en la ejecución de las tareas. Por el contrario, relaja zonas que los niños con problemas de atención tienen sobre-activadas, que es por lo que en parte hacen que se distraigan con cualquier cosa y no paran un momento de una actividad a otra.

Bibliografía

EL ESTRÉS ANTE LOS EXÁMENES EN LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS. PROPUESTA DE INTERVENCIÓNJoaquín Álvarez Hernández, José Manuel Aguilar Parra, Sergio Segura Sánchez UNIVERSIDAD DE ALMERÍA

HERNÁNDEZ, J.M. (2005) Ansiedad ante los exámenes: una evaluación de sus manifestaciones en los estudiantes universitarios españoles. PAU. Education 13-18

Ansiedad durante pruebas de evaluación académica: influencia de la cantidad de sueño y la agresividad. 479 Vol. 32, No. 6, noviembre-diciembre 2009




Autora

María José Espinosa 
Psicóloga. COL-MU3653. Especialista Psicología de la Salud y Ciencias del comportamiento.




Dirección y teléfono de consulta 

 Av.Juan de Borbón 57, 5ºB
 30007 (Murcia)
 tlf. 626479585 



























domingo, 5 de marzo de 2017

CONSEJOS DE LA "PSICOLOGÍA POSITIVA" PARA LA FELICIDAD DEL NIÑO


Desde la "Psicología Positiva" nos centramos en las virtudes y fortalezas del niño para potenciarlas  

Esta disciplina fue impulsada por el psicólogo Martin Seligman en os años 90. Tradicionalmente la mayor parte de la psicología estaba enfocada en los aspectos negativos o patológicos del ser humano, la manera de corregir o paliar sus consecuencias, pero se estaba dejando de lado el estudio de los aspectos positivos y saludables de la persona como la resilencia, creatividad, inteligencia emocional ,etc. De manera muy global podríamos decir que se centra en las virtudes y fortalezas cultivando emociones positivas aumentando el bienestar y la felicidad de la persona (Linley y otros,2006).

Esto se puede conseguir no tanto focalizándonos en las carencias que tienen los niños y sus conductas disruptivas y más en lo “positivo” que presentan, como la capacidad de autosatisfacción , potencialidades como por ejemplo el cómo supera las dificultades y obstáculos que se le presentan y les hace frente, observando todo su potencial. 

El entorno como la escuela y particularmente la familia son los escenarios más influyentes del niño, por ello su función es decisiva en la configuración de parte de su personalidad. Es por ello de gran utilidad intentar concederle vivencias familiares positivas para que aprenda a afrontar la vida y las relaciones con los demás de una manera satisfactoria y conseguir un mayor ajuste social junto a poder ser más felices en su entorno.

Según investigaciones presentadas en el Congreso de INFAD(Bernal,2007,2009) la prevención de forma educativa en entornos como la familia con distintas prácticas que desde el campo de la “Psicología Positiva” nos ofrece son muy  aconsejables para prevenir desajustes emocionales antes de su aparición.


¿EL DINERO NOS DA LA FELICIDAD?


Desde distintas investigaciones muestran que  a partir de un determinado nivel, el tener mayores niveles de ingresos o posesiones materiales no parecen aportar mayores niveles de felicidad (Oblitas,2008).

Pues parece ser que desde el campo de la "Psicología Positiva" podemos observar unos datos muy curiosos ya que en contra de lo que a primera vista nos puede parecer, las personas necesitan principalmente para ser más felices tener una mayor calidad y cantidad de relaciones interpersonales que bienes materiales. 

La influencia de los ingresos económicos sobre la felicidad sólo son relevantes hasta cubrir las necesidades básicas ( ejemplo: tener diez coches o muchas posesiones no te hace más feliz que otro que sólo tiene uno o dos). 

A partir de un determinado nivel, el tener mayores niveles de ingresos o posesiones materiales no parecen aportar mayores niveles de felicidad (Oblitas,2008).

Otros factores importantes en este sentido es aumentar el optimismo, la gratitud, la autoestima o rasgos básicos como la extraversión y la estabilidad emocional que tambien están relacionados con mayores niveles de felicidad subjetiva.

Es importante aclarar el concepto de subjetivo, ya que éste alude a un sentimiento interior y no relacionado directamente con el exterior. Ej: puede alguien sentirse más feliz subjetivamente paseando por el bosque que alguien que conduce un "Ferrari" ya que objetivamente a simple vista podemos pensar que el segundo es más feliz, pero no tiene porqué.


CUATRO IDEAS PARA AUMENTAR LA FELICIDAD DEL NIÑO GRACIAS A LA PSICOLOGÍA POSITIVA


La resilencia aporta al niño una sensación de control frente a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar retos.
1. La alfabetización emocional se convierte en un aspecto central por la Psicología positiva en el contexto familiar (Kevin, 2009; Boyraz y Sayger, 2009).

Tarea para aumentar "Alfabetización emocional": Dile al niño que elija entre varias cosas divertidas que te ocurrieron ayer y recrear la escena. Es importante el sentido del humor y poder reírse de las cosas que nos ocurren a diario.

2. Competencias parentales positivas(Kerr y otros, 2009). Se investiga acerca de los estilos parentales, como son el control y respuesta (sensibilidad) a las necesidades del niño. Son esenciales las emociones de los padres y su repercusión en la socialización de los hijos( Ej. En caso de discusión marital mejor dejarla para otro momento en que los pequeños no estén presentes ya que les repercute directamente).

Tarea para aumentar las "Competencias parentales" : Dile al pequeño que vais a realizar "el juego de la bondad", en el debemos llevar la cuenta de los actos generosos o bondadosos que realizaremos durante un día como puede ser: Sonreír a la gente, ayudar a alguien a cruzar, recoger algo que se le ha caído a la persona de enfrente, etc…

3. Relación entre las fortalezas personales y la resiliencia (Artuch y col, 2012; González, 2012; Jiménez y col., 2012). 
La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad. Desde la Neurociencia se considera que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, soportando mejor la presión. Esto les permite una sensación de control frente a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar retos.

Tarea para potenciar la "Resilencia" :Cuando el pequeño esté agobiado por algún problema es bueno aconsejarle que busque algo positivo o bondadoso a su alrededor como por ejemplo que imagine su problema dentro de una nube gris y que lo observe desde lejos y vea como el viento suavemente se lo lleva saliendo nuevamente el Sol. Todos sufrimos pero frecuentemente los pensamientos negativos son inútiles, no resuelven la situación y si nos atascamos en ellos nos dañan innecesariamente.

4. Autoconocimiento: aquí se pretende fortalecer al niño contra las situaciones o contextos generadores de inestabilidad personal y social que se puedan presentar mediante estrategias ins-truccionales que favorezcan el autoconocimiento. De este autoconocimiento deriva lo que Seligman denomina el segundo nivel de felicidad: la vida comprometida.

Tarea para potenciar el "Autoconocimiento":Escribir un diario, ya que es un método útil para superar emociones negativas, expresarlas de forma sana y transicionar a un estado más positivo. Para las narraciones de cosas positivas o logros del niño, enfócalo como una herramienta de solución de problemas.

"La felicidad está siempre contigo aunque no lo creas, piensa en positivo y mira la vida de diferente forma"

CONCLUSIÓN

El aprendizaje de estos sencillos consejos puede hacer que el niño consiga ser más resilente (sacar algo bueno de una mala experiencia) gracias a las distintas  prácticas que hemos descrito anteriormente ya que su cerebro irá asimilando poco a poco todos estos procesos y con el tiempo hacerlos de manera "automática" y sin pensar, cambiando de forma natural el estado negativo a positivo sin esfuerzo. 
Son al fin y al cabo herramientas muy útiles para poder ayudarlos y que tengan recursos suficientes para las variadas situaciones que tendrán que vivir, tanto buenas como adversas. 


BIBLIOGRAFÍA

Lindley, P. Alex, Joseph, Stephen, Harrington, Susan and Wood, Alex M.. (2006) Positive psychology : Past, present, and (possible) future. The Journal of Positive Psychology, Vol.1 (No.1). pp. 3-16. ISSN 1743-9760
Oblitas,L 2006. Psicología de la Salud y Calidad de vida.2ª Edc. Mexico. Thonson.

Seligman, M. E. P. (1996). The Optimistic Child: Proven Program to Safeguard Children from Depression & Build Lifelong Resilience. New York: Houghton Mifflin. (Nueva edición, 1996, Harper Paperbacks
Seligman, M. E. P. (2002). La auténtica felicidad. Ediciones B.



AUTORA

María José Espinosa 
Psicóloga. COL-MU3653. Especialista Psicología de la Salud y Ciencias del comportamiento.




Dirección y teléfono de consulta 

 Av.Juan de Borbón 57, 5ºB
 30007 (Murcia)
 tlf. 626479585 








domingo, 26 de febrero de 2017

LA "TECNICA DE MEICHENBAUM" PARA NIÑOS IMPULSIVOS


El modo habitual de procesar la información de los niños reflexivos es analítica y los impulsivos tienden a ser más globales sin detenerse en detalles

En muchas ocasiones, tanto padres como educadores nos encontramos niños que sin considerarlos dentro de la categoría de ser hiperactivos, presentan rasgos que los hacen tomar decisiones precipitadas y sin mucha reflexión produciendo en consecuencia resultados negativos tanto a nivel académico como social. 
Es un tema que preocupa en gran medida desde varios ámbitos de estudio para mejorar el funcionamiento de estos niños. En concreto, veremos los avances que desde la "Psicología" llevan avanzados en este terreno; como el "Método autoinstrucional de Meicnbaum", para niños poco reflexivos y dados a ser impulsivos.

Dentro de la Psicología Cognitiva, se estudian los distintos “estilos cognitivos”, que son básicamente los "modos habituales de procesar la información" por parte de los sujetos (Gargallo, 1989). De esos modos habituales de procesar la información que son los estilos cognitivos encontramos alrededor de veinte (Gargallo, 1989).

De todos ellos, uno de los estilos cognitivos que más interesa en el tema de los niños impulsivos en el aprendizaje es el de “la reflexividad-impulsividad (Kagan, 1965).


¿CÓMO SON LOS NIÑOS IMPULSIVOS Y LOS REFLEXIVOS?

La ansiedad juega en contra de los niños impulsivos ya que no saben controlarla y terminan rápido la tarea para escapar de la situación

En cuanto a sus “estrategias de análisis”, los niños reflexivos utilizan normalmente estrategias analíticas(miran todos los detalles del problema) y los impulsivos emplean estrategias globales( tienden a ver el conjunto del problema sin ver los detalles que lo componen); siendo estos últimos menos cuidadosos y precisos en el análisis de detalles (Drake, 1970; Siegelman, 1969).

En cuanto a la “ansiedad”, los reflexivos generan ansiedad por el error (ansiedad adaptativa), es decir, temen cometer errores en el ejercicio que están realizando y son muy cuidadosos. 

Al contrario, sus compañeros impulsivos generan ansiedad por la competencia hacia sus compañeros de clase, personalizando la tarea (ansiedad inadaptativa); se sienten básicamente impotentes para resolver la tarea, ya que no controlan las estrategias pertinentes y quieren “quitárse el problema cuanto antes mejor”, aumentando así sus errores y disminuyendo sus tiempos de respuestas (Messer, 1976).

Los reflexivos son más atentos que los impulsivos y controlan mejor su agresividad que los impulsivos. De hecho si este estilo se generaliza a todas las áreas vitales del niño suele ocurrir una “Procastinación”( ansiedad generada ante una tarea pendiente sin tener fuerza de voluntad para terminarla. Esta se va dejando de lado para realizarla más tarde, ya que se considera difícil, aburrida o estresante teniendo una baja autoestima en saber realizarla con éxito).

PROCEDIMIENTO AUTOINSTRUCCIONAL DE MEICENBAUM

Es una sencilla técnica que ayudará a los niños a controlar sus pasos para realizar una tarea

Es una técnica cognitiva diseñada por Meichenbaum. Se trata de modificar el diálogo interno del niño para ayudarle al afrontamiento de una determinada tarea, situación o acontecimiento. 
Es importante sobre todo para niños asociarlo con el modelado ( la tarea la realiza primeramente el instructor para que el niño vea cómo se debe hacer paso a  paso)
En niños más pequeños el entrenamiento en auto-instrucciones suele realizarse por el aprendizaje de instrucciones sencillas relacionadas con una tarea específica, para posteriormente llegar a un entrenamiento en auto-
instrucciones más general o complicado (de lo fácil a ir complicando la tarea).

Antes de comenzar el entrenamiento en auto-instrucciones se pide al niño que se auto-observe y registre su “diálogo interno” que tiene mientras realiza una determinada tarea, conducta o se enfrenta a una situación.

El enseñar al niño a analizar sus distintos pensamientos que le van surgiendo cuando va realizando una conducta es fundamental. Para que vaya siendo consciente del tipo de autoverbalizaciones o autoinstrucciones que pueden ser las más adecuadas en conseguir sus objetivos.


PASOS Y VERBALIZACIONES:

1.- Definición del problema: ¿qué tengo que hacer? He de conocer que tengo que hacer exactamente. Ej. Resolver este ejercicio de matemáticas.
2.-Aproximación al problema: ¿qué me piden que haga? ¿de cuantos elementos 
dispongo para realizar esta tarea? He de tenerlos todos en cuenta cuando comience a trabajar. Ej. Me piden que resuelva esta división.

3.- Focalización de la atención : ¿qué datos concretos tengo? Tengo que prestar atención únicamente a lo que estoy haciendo en estos momentos y procurar no distraerme con ninguna otra cosa. Ej. Tengo los pasos de cómo se realiza y me sé bien la tabla de multiplicar.

4.-Auto-refuerzo: tengo que felicitarme por las cosas que voy haciendo bien. Ej. Muy bien, estoy planteando bien el problema, estupendo.

5.-Verbalizaciones para hacer frente a los errores: si cometo un error puedo intentar corregirlo, y si no lo consigo, la próxima vez que lo intente, procuraré que me salga mejor. Ej: me he equivocado en este cálculo, no importa, puedo volver a repetirlo, voy a intentar ir despacio y fijarme bien para no equivocarme de nuevo.

6.-Auto-evaluación: Tengo que fijarme encómo voy haciendo las cosas. Ej: ¿he resuelto bien la división? Voy a comprobar todos los pasos, parece que sí está bien.

7.-Auto-refuerzo: tengo que felicitarme cuando he realizado bien el trabajo. Ej. Muy bien, lo he conseguido.

Las autoinstrucciones que al final del aprendizaje de la técnica las realizará de forma interna y con el tiempo las hará de manera automática 

Conclusión

El niño reflexivo se muestra más capaz que el impulsivo a la hora de responder de manera optima a los diversas circunstancias que las tareas académicas y la vida misma le van presentando. Por lo que tiene más éxito, consigue una mejor adaptación y, como suma de todo ello, es más feliz.
Entonces, podemos plantearnos que el incremento de la reflexividad como un objetivo educativo o, lo que es lo mismo, si intervenimos en la educación para ayudar al niño impulsivo a hacerse más reflexivo, le facilitaríamos una mayor adaptación a las exigencias que le plantea la sociedad y poder vivir de forma más  satisfactoria.

Ante estos problemas, no basta con decirle al niño que no sea tan impulsivo, o que sea más cuidadoso; hay que “enseñarle” a ser más reflexivo de una manera explícita, guiándolo en el proceso, programando la enseñanza de la reflexividad en casa y en el aula, diseñando estrategias y tecnologías adecuadas al respecto. 

Bibliografía

Gargallo, B. (1987): «La reflexividad como objetivo educativo: Un programa de acción educati-va», en VV. AA., Investigación educativa y práctica escolar. Programas de acción en el aula, Madrid,Santillana/Aula XXI.

J. Kagan. "Reflection-Impulsivity 'and Reading Ability in Primary Grade Children." 609-28: 1965b.
A Long-Range Program of Solid Earth StudiesAuthors Charles L. Drake First published: February 1970
Cognitive-Behavioral Interventions: Theory, Research, and Procedures. Editado por Philip C. Kendall,Steven D. Hollon

The Nature of Intellectual Styles.Escrito por Li-fang Zhang,Robert J. Sternberg



Autora

María José Espinosa 
Psicóloga. COL-MU3653. Especialista Psicología de la Salud y Ciencias del comportamiento.




Dirección y teléfono de consulta 

 Av.Juan de Borbón 57, 5ºB
 30007 (Murcia)
 tlf. 626479585